El acné es una erupción que comienza en la adolescencia o preadolescencia en la región facial, espalda y pecho. Tiene evolución crónica llegando a afectar a algunos pacientes hasta pasados los 30 años.
En el curso de la enfermedad se desarrollan brotes o reagudizaciones donde aumenta el número y severidad de las lesiones.
Se reconocen diversos grados que están vinculados con la gravedad de la enfermedad.
Las causas del acné son múltiples, las más importantes son:

Son erosiones y úlceras dolorosas que aparecen en mucosas en forma episódica.
Las causas que las originan parecen estar relacionadas con alteraciones de la inmunidad.
Se denominan alergias a un grupo de procesos donde el sistema de defensa (sistema inmunitario) reacciona en forma alterada a determinados estímulos.
Los estímulos que pueden desencadenar la alergia son múltiples. Los más frecuentes son: medicamentos, alimentos, cosméticos, infecciones, etc.
Se denomina alopecia a la falta o disminución del pelo, y ello es debido a un sinnúmero de causas que definen otros tantos tipos de alopecias:

La alopecia masculina o androgenética, por su frecuencia, ha sido la más estudiada y parece responder al influjo nocivo que ejercen las hormonas sexuales masculinas, los andrógenos, sobre algunos folículos pilosos. Efectivamente, no todos los folículos se ven afectados, son lesionados sólo aquellos que tienen en su estructura receptores para tal hormona. Es decir, que pueden captar al andrógeno circulante en sangre y así recibir el efecto negativo.
El grupo de folículos que son sensibles al efecto androgénico es el que se implanta en la región de la frente y que llega hasta la coronilla (Foto: 01 ). No son sensibles al efecto destructivo las áreas laterales y nuca de cuero cabelludo (Fotos: 02 | 03 | 04). Baste recordar que los varones añosos y con prolongada pérdida de pelo mantienen cabello en esas áreas.
Por tanto las áreas de calvicie masculina dependen de pelos que estructuralmente son distintos por carecer de receptores a andrógenos. Esta hormona, provoca la atrofia o miniaturización, haciendo el cabello más fino, parecido al vello, y posteriormente su desaparición definitiva. La muerte del bulbo piloso (la estructura donde se genera el tallo o pelo que vemos en superficie) un vez destruida no puede regenerarse. Así, el hombre nace con una cantidad determinada de bulbos pilosos que irán desapareciendo progresivamente sin capacidad de regenerarse.
Diversas escalas valoran los grados de alopecia. Son útiles para comparar severidad o respuesta a tratamientos. (Fotos: 05 | 06 | 07 | 08 | 09).
Existen variados medicamentos utilizados para el tratamiento de la alopecia androgenética. Son drogas cuyos efectos son evidentes luego de un plazo de tratamiento mediato que va de los 4 a 8 meses. El finasterida se administra por vía oral y el minoxidil en soluciones para uso local. Estos tratamientos son ayuda fundamental en el tratamiento de la calvicie aunque no garantizan mejora en el 100% de los pacientes.
En circunstancias, en que en el plazo previsto, no se obtengan resultados satisfactorios se recurre a cirugía. Se practican modernas técnicas donde se implantan de a 2 a 3 pelos en el área que ha perdido la población pilosa dando excelente resultado. Actúa como área donante, es decir, de donde se extraen los pelos a implantar sectores de cuero cabelludo de la nuca. La razón por la que se elige esta área viene dada por motivos biológicos y estéticos. Respecto al primero ya hemos analizado que en la nuca existe una población de folículos pilosos que resisten el poder destructivo de los andrógenos, por carecer de receptores a esta sustancia. Tales folículos transplantados en cualquier área no serán degradados como si lo son los pelos de la región frontal, que tienen sensibilidad a los andrógenos a causa de los receptores androgénicos que portan.
Además de estos tratamientos existen un sin fin de sustancias y métodos más o menos promocionados para el tratamiento de la calvicie. En su mayoría, carecen de estudios científicos que prueben la utilidad de su uso, sin embargo, muchos han sido popularizados y no es raro que los pacientes concurran al consultorio luego de haber puesto en uso varios de ellos.

La caída de cabello en la mujer es mucho más infrecuente que en el varón. Sí es cierto, que muchas circunstancias provocan caídas de cabello más o menos pasajeras en el sexo femenino.
La pérdida de cabello equivalente en la mujer a la androgenética (masculina) está dada por causas menos estudiadas. Aunque también reconoce a los andrógenos como causa del daño capilar. En estas circunstancias el tratamiento es más dificultoso ya que medicamentos que se dan en varones no deben administrarse en mujeres, al menos antes de la menopausia.
En la mujer los andrógenos inducen caída de cabello respetando una franja de cabello en la región frontal, y es por detrás de esa zona donde es máxima la evidencia de falta de pelo. Por tanto el patrón de caída es diferente al observado en el varón (Fotos: 10 | 11 | 12).
Muchas mujeres sufren caída de cabello por desequilibrios en la dieta y hormonales no sexuales. La carencia de hierro provoca caída de cabello. La mujer en edad fértil pierde hierro en cada ciclo menstrual que no es recuperado cuando la ingesta es inadecuada. El hierro es absorbido en forma dificultosa por el aparato digestivo, por tanto se requiere una alimentación rica, básicamente en carnes rojas, para mantener un balance estable.
Dietas muy restrictivas provocan déficit proteico que también afectan el desarrollo capilar.
Problemas en el funcionamiento de la glándula tiroides, tan frecuente en mujeres, inducen retraso en el crecimiento y caída del cabello. Además en el hipo e hipertiroidismo el cabello se torna seco, quebradizo, sin brillo por la mala estructuración de la trama que constituye el tallo piloso.
La corrección de las alteraciones tiroideas es fundamental y debe ser complementado con tratamientos dermatológicos en apoyo.

Se llama alopecia areata a la pérdida de cabello en sectores delimitados a áreas (areata) de piel.
Se observan típicamente áreas redondeadas carentes de cabello, asintomáticas, que no raras veces son diagnosticadas casualmente al concurrir a peluquerías (Fotos: 13 | 14).
Ocurren a diversas edades y con grados de extensión variable (Fotos: 15 | 16). Estos, junto a otros atributos dan indicios sobre el pronóstico y evolución.
Son causadas por alteraciones inmunitarias generadas en el entorno del bulbo piloso. En algunas circunstancias se asocia a enfermedades también de carácter inmunitario. Muy frecuentemente, sólo se objetivan situaciones de estrés a las que se atribuyen responsabilidad en su origen. Ciertamente, la causa última del proceso es desconocida.
Los tratamientos se basan en lociones o inyectables en el área de alopecia que modifican la actividad de células del sistema inmunitario que están lesionando las estructuras capilares. Los medicamentos vía oral sólo se indican para cuando la enfermedad es extensa o muestra una progresión acelerada.

Muchos medicamentos causan caída de cabello: complejos derivados de la vitamina A utilizados en acné severo, antihipertensivos, anticonvulsivantes, etc.
Muchas situaciones como cirugías o embarazo y parto provocan intenso estrés en pacientes susceptibles desencadenando episodios de alopecia.
Algunos peinados o maniobras automáticas a modo de “tic” provocan tracción del tallo piloso generando trauma crónico, que en plazos de tiempo variable, desencadena alopecia (Fotos: 17 | 18).
En los últimos años, virtud al mayor conocimiento sobre el efecto nocivo de la radiación solar sobre piel y ojos, se han acordado recomendaciones para la prevención del cáncer de piel.
Es conocido que las quemaduras solares (Foto: 01 ), fundamentalmente, y la exposición solar crónica son promotoras de diversos cambios en la piel que llevan a la aparición de: “manchas de sol", arrugas prematuras y cáncer de piel (Fotos: 02 | 03 | 04 | 05).
Aunque las manchas de sol y arrugas constituyen problemas estéticos, sirven al dermatólogo como guía para estimar el grado de daño solar acumulado, en tanto ello es una medida indirecta para evaluar la tendencia a padecer cáncer de piel.
Es un hecho que la tendencia a acumular daño solar y padecer quemadura solar es específica para tipos de pieles definidos: las pieles blancas que no toman color bronceado, es decir, pieles que se enrojecen y descaman ("se pelan") sin adquirir color bronceado, especialmente de pacientes con pelo y ojos claros tienen máxima tendencia a sufrir daños por acumulación de radiaciones ultravioleta. En el otro extremo están los pacientes que nunca se enrojecen, tienen pelo negro, ojos oscuros y piel morena. En torno a estos extremos se ubican el resto de tipos de piel que padecerán, en mayor o menor grado, daño solar y su acumulación.
Además del sol, existen otras fuentes de radiación que producen acumulación cutánea: son las "camas solares". Estos aparatos contienen lámparas especiales que emiten radiaciones semejantes al sol y cuyas consecuencias, en términos generales, son similares.
La moda del bronceado hace que algunas personas se expongan al sol durante la época estival y mantengan su bronceado durante el invierno gracias a las camas solares. De este modo se magnifica la acumulación, especialmente, en pieles claras.
Existen básicamente 3 tipos de alteraciones en la reparación de heridas:
Las cicatrices son producto de la proliferación y degradación de tejidos que se generan en los márgenes de una herida con la intención repararla. Ese balance de crecimiento y degradación, a modo de remodelación, debe ocurrir en forma armónica. Cuando por diversas causas ese balance sufre desviaciones ocurren fenómenos de cicatrización anormal.
En las cicatrices hipertróficas y queloideas hay una exageración en la proliferación del tejido que repara el área dañada.Básicamente, la producción de colágeno no se detiene en el tiempo normal.
Se trata de una enfermedad cutánea de curso crónico que sufre reagudizaciones en su evolución. Ocurre en áreas bastante bien definidas. Son aquellas donde hay mayor densidad de glándulas sebáceas, es decir, áreas seborreicas:
En ocasiones se observa extensión a otras áreas pilosas:
Los eccemas, con sus múltiples manifestaciones, constituyen un grupo de especial importancia dentro de las alergias cutáneas.
Su elevada frecuencia en la consulta dermatológica y el disconfort que generan al paciente que los padece merecen el estudio meticuloso.
Se consideran básicamente 2 tipos de eccema:
- El llamado "por contacto", donde se requiere de un "contacto" estrecho, intimo, entre la sustancia y la piel del paciente.
La sustancia que desencadena el proceso es determinable mediante estudios específicos. Cada vez que el individuo se
expone a ella se generará alergia (Foto: 01).
-El llamado "atópico", donde la sustancia que eventualmente
desencadena el proceso no es constante. Múltiples sustancias
pueden desencadenar el eccema. Es difícil atribuir a una
sustancia determinada la enfermedad. Lo relevante en este tipo de eccema es la predisposición del individuo. Dependiendo, posiblemente, de características genéticas de su sistema inmunitario (Foto: 02).
La uña sufre enfermedades específicas y a la vez es objeto de afecciones de índole general.
Por ejemplo la psoriasis afecta la piel y en algunos pacientes también las uñas.
Las uñas sufren una serie de procesos que provocan cambios en su coloración y estructuración que van a definir otras tantas enfermedades.
Las dolencias más habituales son:

Una de las patologías ungueales más frecuentes son las micosis. Los hongos pueden invadir a las estructuras de la uña en diferentes localizaciones promoviendo subtipos de la enfermedad.
Las uñas de pies, especialmente el dedo mayor y con menor frecuencia las uñas de manos, presentan coloración amarillenta delatando el inicio de la enfermedad. La enfermedad habitualmente se inicia desde el borde libre avanzando en sentido de la mano o pie (Fotos: 01 | 02 ). El germen se ubica por debajo de la lámina ungueal despegándola, dejando en su avance el labrado de una cavidad que muchas veces favorece la anidación de otros microorganismos como las bacterias, generándose infecciones mixtas. Una bacteria en particular otorga un color verdoso característico (Foto: 03 ).
Se reconoce una predisposición genética al padecimiento de las micosis ungueales, especialmente en pies. Sin embargo la aparición de hongos en las uñas muy raramente ocurre en la infancia. Recién a partir de la adolescencia dan comienzo los primeros casos.
Las micosis ungueales son de tratamiento dificultoso y lento. En general se recomiendan comprimidos vía oral. Diversos tratamientos como cremas, spray, lacas tienen menor eficacia; sin embargo son opciones a tener en cuenta cuando no es posible la administración de drogas orales. De todos modos, la seguridad de los modernos antimicóticos orales contraindica su uso en circunstancias muy especiales y por tanto raras.
El proceso de curación de la uña micótica es lento debido a que los cambios se evidencian a través del crecimiento. La uña nueva, es decir, la que aparece inmediatamente por debajo del repliegue (donde se observa una semiluna blanquecina) es la que empujará, virtud al crecimiento, a la uña contaminada por la micosis. Por tanto, cuanto más lento sea el crecimiento, más se retrasará la curación.
El crecimiento es más lento en invierno, en personas mayores y en paciente con enfermedades de la circulación sanguínea. En esta última circunstancia también se altera la llegada de la medicación al lugar de la infección lo que reduce, adicionalmente, la efectividad de los fármacos. Son casos donde se adoptan tratamientos locales y por vía oral en forma conjunta.
Cuando existen dudas en la causa de una alteración ungueal sospechosa de micosis se indican exámenes tendientes a corroborar o descartar la presencia de hongos. Se llama estudio micológico al procedimiento que establece tanto la presencia como el tipo de hongo hallado (Foto: 04 ).
El estudio micológico consta de 2 instancias:
- El examen directo.
- El cultivo del material.
El cultivo tarda en arrojar algún resultado unas 3 semanas. Como el cultivo es el estudio de mayor rédito, es conveniente advertir al afectado sobre la demora para la espera paciente del informe de laboratorio.
Las recaídas no son raras una vez curado un episodio de micosis ungueal. Por tanto debe aconsejarse a quienes han padecido la enfermedad la prevención mediante el uso de polvos o spray que eviten la reinfección.

Se refiere a un proceso inflamatorio y doloroso de la piel que rodea a las uñas de pies, especialmente en el dedo mayor (Foto: 05 ).
La enfermedad involucra a la uña como generadora de irritación sobre los tejidos circundantes. Por tanto no es estrictamente la uña el elemento afectado; sino la inductora del problema.
La lámina ungueal se proyecta sobre los repliegues de piel que la enmarcan introduciéndose profundamente en esos tejidos e inflamándolos.
La uña encarnada puede ocurrir en forma aislada o ser recurrente en pacientes que cuenta con esa predisposición. Algunos pacientes tienen antecedentes familiares de la dolencia.
El dolor es un síntoma habitual y no es raro que en los períodos de mayor inflamación se desprendan del área fluidos a manera de supuración (Foto: 06 ). Sin embargo, tal supuración no refiere infección. La enfermedad no requiere de infección para producirse. La infección puede observarse en algunas circunstancias como un proceso que es claramente secundario.
El tratamiento consiste en retirar el tramo de uña incrustado en la piel aledaña. Tal procedimiento se realiza mediante diversas técnicas de tipo quirúrgico.

La descamación ungueal u onicosquicia es un proceso que ocurre en el borde de las uñas, principalmente de manos (Foto: 07).
La uña se estructura por la superposición de múltiples láminas unidas una sobre otra (Foto: 08 ). La adhesión de cada lámina se realiza mediante uniones químicas.
Diferentes circunstancias provocan la ruptura de las ligazones entre láminas despegándose en zonas de mayor debilidad: el reborde ungueal.
El contacto reiterado con agua, productos químicos, déficit alimentarios y determinadas enfermedades pueden ser causales del padecimiento.

Las estrías son cambios que ocurren en la uña otorgando irregularidad a su superficie. Existen diferentes tipos de estriados ungueales. El tipo más habitual es el estriado longitudinal, es decir, en el sentido del eje del dedo.
Es común la aparición de estriado en pacientes de mayor edad (Foto: 09 ). Ocasionalmente el estriado es tan profundo que llega a dividir la lámina en el borde libre (Foto: 10 ).
La afección es de aparición espontánea y asintomática.
Recomendaciones en cuanto a factores precipitantes y medicaciones locales o generales son dadas a los pacientes con uñas estriadas.

El despegado de las uñas es generado por una variada gama de maniobras que traumatizan el aparato ungueal.Procedimientos de limpieza como el cepillado intenso, roce reiterado con el calzado o calzados ajustados, manipulación de sustancias químicas o enfermedades como la psoriasis pueden provocar despegamiento. Incluso hay medicamentos que por si o junto a otros factores generan despegamiento (Foto: 11 ).
La lámina despegada del lecho cambia de coloración tal que plantea el diagnóstico con micosis, sobre todo cuando ocurre en pies. Más aún, el espacio generado puede ser fácilmente colonizado tanto por hongos como bacterias (Foto: 12 ).
Otras veces no existe despegamiento evidente y aparecen los hematomas. Son “moretones” que se sitúan por debajo de la lámina (Foto: 13 ). Los hematomas generan otros posibles diagnósticos que deben ser diferenciados con certeza; Ej.: lunares o melanomas (Foto: 14 ).
Existen estriaciones o deformaciones que son consecuencia de traumas. No ocurren espontáneamente como en casos de estrías de adultos mayores y ancianos. Tiene caracteres definidos y se deben a determinadas maniobras automáticas a modo de “tic” (Foto:15).
Diversos condicionantes ejercen sobre la piel cambios que degradan los caracteres de la piel joven.
El patrimonio genético es, indudablemente, de vital importancia a la hora de evaluar estos factores. La herencia recibida por algunas personas la hacen más o menos proclives a envejecer en forma más precoz que otras. Este acervo es transmitido en muchos genes que actúan de manera compleja.
Por otro lado, condiciones ambientales como:
y otros factores menos conocidos promueven un envejecimiento anticipado.

Existe una gama de productos para aplicación en forma de cremas o lociones que inducen un retroceso de manchas, arrugas y devuelven a la piel atributos de pieles jóvenes.
Los peeling son procedimientos donde se promueve la renovación acelerada de estratos cutáneos a diversa profundidad, además de estimular la formación de nuevo colágeno en la dermis.
La renovación por peeling puede hacerse mediante la aplicación de compuestos químicos o bien por método físicos.
Las maniobras de peeling a su vez pueden efectuarse en sesiones consecutivas minimizando las molestias para los pacientes y consiguiendo los resultados a mediano plazo; o provocando descamación masiva al incidir en estratos profundos en una única o pocas secciones. Los resultados son comparables. La elección de la modalidad de peeling depende de consideraciones como tipo de piel y de hábitos del paciente.

Para el tratamiento de arrugas más profundas se han incorporados diferentes tipos de rellenos que atenúan la profundidad o hacen virtualmente imperceptible el pliegue. Estos compuestos tienen caracteres diferenciados que los adecuan tanto a zonas cutáneas definidas y tiempos de duración variable.
El clásico colágeno fue reemplaza hace un tiempo por productos como el ácido hialurónico, hidroxiapatita de calcio etc.
El abultamiento de labios, pómulos, cicatrices, etc. también se efectúa con esta gama de sustancias.

Los pliegues de frente, entrecejo y área periocular (patas de gallo) son tratadas con toxina botulínica. Es una sustancia ampliamente conocida y es de fácil de aplicación. Con ella se logran excelentes resultados. Sin embargo la acción tiene duración limitada, tal que se estima entre los 3 a 6 meses. La popularización del uso, con millones de dosis aplicadas, ha demostrado la seguridad de este producto.
En los últimos años se han puesto en práctica la aplicación de este producto en áreas “no tradicionales” como cuello, labios etc., incluso para padecimientos como la sudoración excesiva de axilas, manos (hiperhidrosis).

La luz láser ha cobrado gran protagonismo en muchos campos. La dermatología aprovecha mucha de sus virtudes, en especial la estética.
Depilación, manchas, dilataciones vasculares, arrugas son tratadas con tipos específicos de láser.
La tecnología láser progresa cotidianamente, consiguiendo aparatos con mayor efectividad y menores efectos adversos.
Son formaciones que aparecen desde el nacimiento (congénitos) o durante la vida del individuo (adquiridos). Se observan como “manchas” de diverso color y variada ubicación.
Existen varios tipos de lunares. Algunos tienen determinado riesgo de transformación en canceres de piel y otros carecen de esa posibilidad. La observación por parte del dermatólogo es fundamental para otorgar a una determinada lesión la jerarquía de potencial malignidad.
Virtualmente toda mancha, verruga o lunar, según el lenguaje utilizado por los pacientes, debiera ser objeto de examen para discriminar su naturaleza.
La ubicación de los lunares es extensa. Pueden estar o aparecer en cualquier lugar de la piel, cuero cabelludo, mucosas: boca, conjuntiva, genitales o debajo de uñas. En cada localización adquieren un aspecto distintivo.
La piel humana es asiento de diversas infecciones causadas por hongos. Hay hongos que se encuentran en el medio ambiente y desde allí infectan la piel. Otros son habitantes normales de la piel y mucosas humanas (saprófitos). Tiene un crecimiento acotado virtud a las defensas del organismo (inmunidad) guardando un equilibrio en el tiempo.
En ciertas condiciones se produce la ruptura del equilibrio entre el microorganismo versus las defensas cutáneas precipitándose la infección: así los microorganismos vencen los mecanismos de defensa diseminándose en extensión y número.
Al aproximarse la época estival es conveniente repasar algunas recomendaciones para disfrutar de los espacios al aire libre evitando los daños por la radiación solar de rayos ultravioleta (UV) sobre piel y ojos.
El agujero de ozono y otras causas no bien conocidas hacen llegar a la superficie terrestre, especialmente a latitudes sur, radiaciones crecientes. En este contexto las actividades al aire libre implican la exposición a intensidades de radiación potencialmente peligrosas. La quemadura solar, con el enrojecimiento y posterior descamación, es la consecuencia más evidente, sin embargo el daño provocado no concluye con la reparación de la quemadura: se producen lesiones a nivel celular que se acumulan y serán promotoras de lesiones de carácter crónico. Es decir que nuestra piel guarda en su memoria los consecutivos daños desde el mismo nacimiento. Más aún, se pudo establecer que hasta los 18-21 años de edad se recibe y acumula el 50% del total de la radiación UV que el individuo recibirá en toda su vida. Por ello, se ha prestado especial atención al cuidado y educación en este período de vida, que además es muy favorable a la asimilación de hábitos saludables como la fotoprotección.
La psoriasis es una enfermedad crónica que evoluciona en brotes y que afecta diversas áreas de la piel preferentemente:
Se trata de una enfermedad de evolución crónica que cursa, primariamente, con enrojecimiento facial y en la que se reconoce una alteración de los vasos sanguíneos cutáneos. Se desconoce la intimidad de la alteración que genera la enfermedad. Sin embargo, hay una serie de desencadenantes o agravantes conocidos para la mayoría de los pacientes:
Las urticarias se originan por alteraciones del sistema inmune. Son manifestaciones clásicas de alergia.
La lesión que la define es la roncha o habón. Se presentan como sobrelevaciones rosadas o rojas sobre la superficie cutánea y causan intensa picazón
(Foto: 01 ).
Hay diversos tipos de desencadenantes del brote de urticaria. Algunos son:
AGENTES QUIMICOS:
AGENTES FISICOS:
Ciertos componentes de la familia de los virus del papiloma humano (HPV) producen infecciones en área genital y se diseminan vía transmisión sexual. Las lesiones que generan se llama condiloma acuminado.
Son probablemente la enfermedad de transmisión sexual más habitual en occidente.
El término verruga resulta ambigüo. Es popular englobar bajo la denominación a múltiples lesiones cutáneas. Muchas de ellas de origen y evolución disímil. Desde lunares a lesiones de origen infeccioso. Por tanto es conveniente precisar a que entidad especifica hacemos referencia; dado que sera diferente su origen, evolución y tratamiento.
Las verrugas virales son originadas por el virus llamado HPV o virus del papiloma humano. Son virus muy habituales, afectando a pacientes en diferentes momentos de la vida.
Los cuidados en los días posteriores a una intervención quirúrgica son de vital importancia para el logro de los mejores resultados.
Es también en ese período donde se ponen en evidencia o producen las infecciones de la herida quirúrgica.
Son enfermedades en las que la persona se obsesiona con la comida y con su imagen corporal.
Los desórdenes más comunes son la Bulimia Nerviosa (atracones con purga), la Anorexia Nerviosa(ayuno autoimpuesto) y el desorden de comer por atracones.
Existen diversos tipos de enfermedades cardiovasculares: hipertensión arterial, enfermedad arterial coronaria, accidente cerebro vascular, etc.
Según la Organización Mundial de la Salud, este tipo de enfermedades, causan 12 millones de muertes en el mundo cada año y representan la mitad de todas las muertes en los Estados Unidos y otros países desarrollados. Las enfermedades cardiovasculares también son una de las principales causas de muerte en muchos países en vías en desarrollo.
Gracias a muchos estudios, los investigadores, han descubierto ciertos factores que desempeñan un papel importante en las probabilidades de que una persona padezca una enfermedad del corazón. Se los denomina factores de riesgo.
Algunos factores de riesgo pueden cambiarse, tratarse o modificarse y otros no. Si una persona tiene más de un factor de riesgo, sus probabilidades de padecer una enfermedad del corazón son mayores. Y si tiene varios factores de riesgo, las probabilidades aumentan aún más. El control del mayor número posible de factores de riesgo mediante cambios en el estilo de vida y la administración medicamentos, de ser necesarios, puede ayudar a reducir el riesgo cardiovascular.

El colesterol es una grasa que proviene de dos fuentes:
- Endógena: el colesterol que produce el cuerpo.
- Exógena: aportado por los alimentos que consumimos.
El tener niveles excesivos de colesterol en la sangre eleva el riesgo de desarrollar enfermedades del corazón y de sufrir un ataque cardíaco. Sin embargo, el cuerpo necesita cierto nivel de colesterol para funcionar normalmente, y el hígado produce todo lo necesario.

Un nivel de colesterol total en sangre por debajo de 200 se considera deseable.
Un nivel de colesterol total entre 200 y 239 se considera al límite del colesterol alto. En este rango, el nivel de riesgo de un ataque cardíaco comienza a elevarse.
Un valor de 240 o más se considera colesterol en sangre alto, y se asocia con un mayor riesgo de ataque al corazón.

El colesterol HDL (siglas en inglés de “lipoproteína de alta densidad”) se considera el “bueno” porque de hecho éste ayuda al cuerpo a prevenir las acumulaciones de grasa y colesterol en las arterias. El HDL se adhiere a otras moléculas de colesterol en la sangre y las transporta al hígado para ser excretadas del organismo. Los niveles altos de colesterol HDL se asocian con un menor riesgo de ataques del corazón; el colesterol HDL bajo, eleva ese riego.
El colesterol LDL (siglas en inglés de “lipoproteína de baja densidad”) es el “malo”. Tener un alto índice de LDL en la sangre aumenta la probabilidad de acumulaciones de grasa en las arterias que obstruyen el flujo sanguíneo y así aumentan el riesgo de ataques al corazón y ataques al cerebro.

Todas las células del organismo humano contienen colesterol, lo necesitamos para vivir. Pero, de hecho, el cuerpo fabrica todo el colesterol que necesita; en realidad no es necesario adquirirlo a través de la dieta.
Algunas personas desarrollan colesterol por causas genéticas, su cuerpo lo fabrican en exceso.
Pero otras lo desarrollan debido a sus estilos de vida, especialmente la dieta. Comer alimentos ricos en grasa y colesterol puede aumentar el colesterol en sangre a niveles excesivos.
Hay dos tipos principales de grasa que se encuentran en la comida: la saturada y la no saturada. La grasa saturada es la que más aumenta el colesterol en sangre.

La grasa saturada es la principal causa dietética de colesterol alto en sangre. Esta se encuentra principalmente en los alimentos que provienen de animales como:
• La leche entera, la manteca, la crema y los quesos altos en grasa.
• La grasa de cerdo, pollo, vaca, los mariscos.
• Los embutidos, fiambres, salchichas, chorizos.
Las “grasas trans” son un tipo especial de grasas no saturadas, pero pueden aumentar el colesterol total y LDL y disminuir el colesterol bueno (HDL). Las grasas trans son el resultado de añadir hidrógeno a los aceites vegetales que se usan en productos horneados comerciales, en la mayoría de los restaurantes y lugares de comida rápida. También existen naturalmente en algunos alimentos como la carne y la leche.

• Las galletas dulces y saladas y otros productos horneados comerciales hechos con aceites vegetales parcialmente hidrogenados.
• Las papas fritas, “donas”, facturas y otros alimentos fritos comerciales.

• Hacer chequeos de colesterol en sangre anualmente.
• Aprender lo que significan sus cifras de colesterol.
• Comer menos alimentos con altos niveles de grasas saturadas, grasas trans y colesterol.
• Leer las etiquetas de los alimentos.
• Comer más frutas, vegetales, legumbres y granos integrales.
• Caminar o hacer otra actividad física.
• Mantener un peso saludable, o bajar de peso si es necesario.
• No fumar y evitar el humo de tabaco de otros.
• No beber demasiado alcohol (no más de un vaso de vino por día si es mujer, no más de dos por día si es hombre).
La obesidad es hoy la enfermedad crónica no transmisible mas frecuente en el mundo occidental. Por ello y porque es un factor de riesgo para la aparición de otras complicaciones como: diabetes, enfermedades cardiovasculares, hipertensión, apneas del sueño y algunos tipos de cáncer; la obesidad representa un importante problema de salud pública.
Aquí, en la Argentina y en todo el mundo, la obesidad está incrementando su incidencia, especialmente en los niños. Los chicos cada vez tienen más exigencia escolar, almuerzan en el colegio generalmente comida “chatarra”, cuando llegan a sus casas, lo más común es que sus padres no estén y la merienda queda a cargo de la empleada doméstica. Sumado a esto, el exceso de televisión y video juegos, no deja lugar para la actividad física.
La obesidad es una enfermedad causada por múltiples factores:genéticos, ambientales, sociales, psicológicos, personales, etc.
La celulitis, conocida médicamente como PEFE (paniculopatia edematosa fibroesclerosante) es un proceso muy frecuente en el sexo femenino.
Es, principalmente, un padecimiento estético, sin embargo, en muchos pacientes se acompaña de dolor, pesadez, calambres nocturnos.
Parece originarse en alteraciones en la microcirculación del tejido subcutáneo, donde se genera un estancamiento circulatorio. La rémora circulatoria favorece la acumulación de líquidos y toxinas que en el curso del tiempo promoverán la fibrosis (aumento desordenado de colágeno) del tejido adiposo subcutáneo. De este modo, se forman consolidados adiposos a modo de nódulos que arrastran la piel que los cubre. Esa tracción se objetiva en las clásicas depresiones o “poceado” de la celulitis.
Se postulan los siguientes factores predisponentes:
El sobrepeso u obesidad no es una causa específica de la enfermedad. Muchas mujeres delgadas padecen celulitis, sin embargo, los kilos excedentes hacen más evidente el problema.
Existen diversas escalas para medir la gravedad y tipo de celulitis.

Son masajes realizados con técnicas especiales orientadas a promover el drenaje del edema, es decir, la acumulación de de líquidos en piernas, muslos, glúteos.
Este defecto es muy común en mujeres que cursan diverso grado de celulitis, sobrepeso, ingesta de anticonceptivos, enfermedad venosa, etc.
Los masajes tiene el objetivo de encaminar los líquidos a través de los vasos linfáticos hasta las venas inguinales, que por esta vía, serán eliminados por el sistema urinario.
El escurrimiento de líquidos no solo favorece aspectos estéticos sino que mejora la nutrición o “trofismo” cutáneo.
La piel sin edemas recupera elasticidad.
Los pacientes recién iniciado el tratamiento objetivan la desaparición de pesadez y aun dolores de miembros inferiores.
Diversas cirugías dejan tras de si intenso edema e inflamación de los tejidos implicados y circundantes.
La indicación de drenaje linfático en tales localizaciones restablece el correcto drenaje de fluidos extravasados (líquidos que escapan de los vasos sanguíneos y generan hinchazón de los tejidos).
El drenaje promueve una más rápida y satisfactoria cicatrización, además de un mayor confort y reestablecimiento de la estética en el post operatorio.
Algunas cirugías como las de mama, cuando se intervienen ganglios axilares, dejan lesión crónica de las vías de drenaje del miembro superior. Se establece de este modo un edema crónico al cual es necesario tratar.
El drenado de esos líquidos favorecidos por un masaje adecuado mejora notablemente la movilidad y recuperación del área y miembro involucrado. Además de la mejoría estética, al restablecer la simetría del miembro afectado.
Las estrías son producto de la ruptura del tejido dérmico. La dermis es la capa cutánea donde hay mayor concentración de fibras de colágeno y elásticas. La flexibilidad y elasticidad de la piel depende de una correcta estructuración dérmica.
El estiramiento que soporta la piel durante el embarazo, adolescencia y encircunstancias como el aumento repentino de peso dará como resultado verdaderos desgarros de la dermis que se traducirán en estrías.
Existen factores, posiblemente genéticos, que condiciones a algunas personas a tener mayor proclividad de padecer estrías.
Son más frecuentes en el sexo femenino, tal vez, por efecto del influjo hormonal.

Son masajes que remueven tejido adiposo, especialmente en áreas de adiposidad localizada.Los clásicos acumulo adiposos en laterales de muslos tipo “pantalón de montar”, las acumulaciones en cara interna de muslos, abdomen en el post parto, etc., son padecimiento de muchas mujeres.
El masaje reductor con la aplicación de sustancias lipolíticas, e incluso, vendas frías constituyen el primer paso en el tratamiento de estas adiposidades.
Otros tratamientos como: mesoterapia, utilización de diversos aparatos o métodos quirúrgicos como lipoaspiraciones constituyen tratamientos más complejos para los cuales, tanto el masaje reductor, como el drenaje linfático, son complemento ideal.

Son maniobras que favorecen e intensifican el drenaje de líquidos que ocurren en procesos inflamatorios de diversa naturaleza. Los tejidos inflamados tienden a “hincharse” virtud especialmente al acumulo de líquidos. Tal estancamiento hace lenta la remoción de sustancias tóxicas y retrasa los procesos de reparación.
Enfermedades como rosácea, acné o en post operatorios diversos se benefician de estos tratamientos modificando beneficiosamente la evolución.
Además, el drenaje linfático cobra protagonismo creciente como tratamiento previo a la cirugía. Ha sido cabalmente probada una rehabilitación más acelerada y con mejor cicatrización en los pacientes que cumplieron un plan de tratamiento de drenaje linfático antes de la intervención.

Belleza y salud son aspecto indisolubles del órgano cutáneo.
La higiene es una disciplina que hay que inculcar al semejante desde la niñez.
El mantenimiento de una higiene cutánea adecuada forma parte de la salud y previene la aparición de enfermedades.
La piel es asiento de un sinnúmero de gérmenes que constituyen la “flora cutánea”. El crecimiento exagerado o la aparición de determinados gérmenes condicionan la aparición de enfermedad. Una correcta higiene solventa esos cambios que deterioran la salud cutánea.
La cosmiatría permanece en continua evolución adoptando las últimas técnicas y productos fruto de la investigación dermatológica.
La higiene cutánea o limpieza de cutis es específica para cada tipo de piel o enfermedad: cutis dañado por sol (fotoenvejecido), seborreico, seco, acneico etc.
Las pieles acneicas se benefician especialmente del tratamiento cosmetologico. La secreción sebácea exacerbada, la aparición de comedones o “puntos negros” y lesiones inflamatorias logran notable mejoría gracias al tratamiento en el gabinete de cosmiatría. Son complemento indispensable del tratamiento dermatológico.

Se considera al envejecimiento cutáneo como un conjunto de señales desagradables debidas al paso del tiempo. Entre ellas la pérdida de la belleza. La prevención ocupa un lugar primordial y es una tarea multidisciplinaria.Los tratamiento de humectación e hidratación son fundamentales para mejorar de la piel su aspecto opaco, marchito, áspero y con visibles arrugas. La aparición de arrugas no tiene una sola génesis, ni una correspondencia necesaria con el paso del tiempo, ni con el tipo de cutis. Las pieles secas pierden las características de elasticidad y flexibilidad.Para pieles más secas son efectivos los tratamientos humecto-nutritivos: las maniobras manuales a modo de masajes revitalizantes activan la circulación sanguínea y logran mantener un adecuado tono y firmeza muscular. Sumado a ello se utilizan cremas y productos específicos, que en conjunción a los masajes, aseguran una mejor nutrición de los estratos cutáneos.

Son descamaciones inducidas por la aplicación de sustancias ácidas o abrasivos físicos que promueven la eliminación de las capas más superficiales de la piel. Mediante este proceso se logran revertir manchas y arrugas delgadas. La piel recobra brillo y transparencia apareciendo mas joven.
Pueden ser complemento de la limpieza de cutis cuando es necesario incidir en estratos cutáneos más inferiores o promover la extracción de puntos negros muy compactados.
Estos peeling al ser superficiales generan ligero enrojecimiento y descamación posibilitando la incorporación inmediata a la actividad cotidiana. Pueden realizarse en cualquier época del año.
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